El año llega a la temporada en que todo se viste de color naranja, como recordatorio de que el final se acerca y eso es motivo suficiente para festejar, compartir y comer. Una de las fiestas más esperadas por los mexicanos es el Día de Muertos, en la que recibimos a nuestros difuntos con el corazón abierto y la mesa llena de majares de la época como lo es el Pan de Muerto.

Existen muchas teorías sobre el origen de tan peculiar creación, algunas de ellas se remontan a la época prehispánica cuando los pobladores, mayormente de Mesoamérica, realizaban un pan elaborado con semillas de amaranto mezcladas con la sangre de los sacrificios humanos que ofrendaban a los dioses.

El pan era insertado en un ídolo hecho de amaranto al que con un pico le extraían el corazón de pan para después ser compartido por pobladores en las festividades realizadas al terminar el mes de agosto, cuando finalizaba la temporada de cosecha.

Pan de Muerto. Masa Madre Querétaro
Pan de Muerto elaborado en Masa Madre (Querétaro).

Se dice que a la llegada de los españoles, quienes veían en la preparación y el festejo una aberración, la tradición y receta fueron modificadas. El Pan de Muerto se comenzó a elaborar con harina de trigo y era bañado en azúcar pintada de color rojo como símbolo de la sangre sacrificial anteriormente utilizada.

A partir de entonces la receta se ha transformado de acuerdo a los gustos y modos en distintas regiones del país. La forma, color y sabor dependen de quién lo haga, por ejemplo existen panes que tienen forma humana o animal, algunos otros son redondos barnizados con huevo y a los que se les imprime un sello en forma de mariposa o flores, otros son de color rosa o rojo y se les ha agregado el sabor a azahar que cotidianamente puede ser confundido o relacionado con la naranja.

El pan de muerto que se consume en el centro del país y la más popular de todas consiste en una masa redonda principalmente hecha de harina, huevo, mantequilla, azahar y levadura. Lleva en la parte superior un centro circular que simboliza la cabeza o cráneo del difunto y los bordes o canillas que lo rodean representan sus huesos.

Pan de Muerto. Masa Madre Querétaro

Tradicionalmente el pan de muerto, una vez horneado, es bañado en mantequilla líquida y espolvoreado con azúcar o ajonjolí, aunque actualmente se les puede encontrar también rellenos de chocolate, cajeta o cualquier otra cosa que el ingenio permita.

La preferencia en cuanto al sabor puede ser diversa, lo que sí es claro es que la importancia del pan de muerto radica en que puede ser compartido con los seres queridos que se encuentran en este plano físico pero sobre todo con los que ya no se encuentran y que una vez al año tienen la oportunidad de volver a degustar un chocolatito caliente con un pedazo de este dulce manjar.

Si deseas probar el tradicional pan de muerto con ingredientes de primera calidad te recomendamos visitar Masamadre en Querétaro. Puedes encontrar gran variedad de pan dulce y salado, todo elaborado con fermento natural de masa madre.

 

Lugares Isotipo

SHARE

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here